La oficina sin papel está lejos de ser una realidad,
como evidencian las montañas de documentos impresos
que siguen existiendo en cualquier despacho. Pero si la
propuesta que acaba de lanzar la empresa japonesa Toshiba
cuaja, tal vez sea posible disminuir el consumo de papel
utilizado en las impresoras, especialmente en los casos
en que se sabe de antemano que el documento tendrá
una vida corta y que al cabo de muy pocos días
ese papel terminará en la papelera.
No es poco, si se tiene en cuenta que en un país
como Japón, por ejemplo, los papeles que se tiran
significan un 40 por ciento de los desperdicios que generan
las oficinas.
Rebajar el consumo de papel es, precisamente, la función
del sistema E-Blue, orientado inicialmente a las empresas
y que se acaba de presentar en el salón EcoProducts,
celebrado en Tokio. El E-Blue, que de momento funciona
exclusivamente con impresoras láser, utiliza un
'toner'de impresión con una composición
especial, en la que no entra el carbón y en la
que figura un agente 'borrador'. Esta técnica permite
una impresión degradable que puede ser tratada
posteriormente para devolver el color blanco al papel
ya utilizado.
La operación de reciclado consiste en colocar
un paquete de documentos impresos en un recipiente especial
que alcanza 140 grados centígrados de calor. La
acción del calor actúa sobre la impresión
y blanquea el papel, dejando, de nuevo, las hojas listas
para ser reutilizadas.
El dispositivo borrador, que es portátil y tiene
la forma de una caja metálica, permite reciclar
unos doscientos folios en tres horas. Además, las
hojas admiten el tratamiento blanqueador al menos media
docena de veces. El hecho de que el sistema se llame E-Blue
no es casual, ya que el cartucho de tinta sin carbón
que se utiliza en este proceso de reciclaje imprime únicamente
en azul, lo que permite diferenciar claramente los documentos
tratados por este sistema de los que se imprimen por el
procedimiento indeleble habitual.
Asimismo, Toshiba ha lanza unos bolígrafos con
la misma tinta degradable que se complementan con la tinta
de impresora. De esta manera se pueden añadir anotaciones
y subrayados a mano en los documentos, sin que esto impida
su posterior reciclado.
Toshiba empezó a investigar sobre este tema en
el año 1998 y asegura que las pruebas que ha realizado
en sus propias oficinas con el dispositivo han permitido
un ahorro superior al 50 por ciento en el consumo de papel
nuevo. El sistema se comercializará en Japón
en los próximos días, aunque aún
no se ha comunicado el precio exacto de todo el material.
La compañía ha confirmado que está
desarrollando un sistema para fotocopiadoras que funciona
con el mismo esquema de reciclaje y que si todos estos
productos tienen éxito en su país, después
serán comercializados internacionalmente.