El reciclaje de papel en
España se sitúa diez puntos porcentuales por
encima de la media europea, pero la recogida de papel usado
es todavía muy insuficiente, con el consiguiente
perjuicio para nuestro medio ambiente.
El pasado año la industria papelera europea recicló
43,1 millones de toneladas de papel usado, un millón
de toneladas más que en 2001, según datos
del Consejo Europeo para la Recuperación y el Reciclaje
del Papel. La industria recicló el 52,7% del total
de papel consumido y se acerca al objetivo del 56% establecido
para el 2005 en la Declaración Europea sobre Recuperación
y Reciclaje de Papel, firmada el año 2000 por la
Confederación Europea de la Industria del Papel (CEPI),
la Asociación Europea de Papel Recuperado (ERPA)
y la Federación Europea de Fabricantes de Cartón
Ondulado (FEFCO).
El consumo de papel en Europa en 2002 fue de 81,6 millones
de toneladas. Actualmente Europa recicla más de
la mitad del papel que consume, cuando en 1990 se reciclaba
apenas el 39% del papel consumido.
El Consejo Europeo para la Recuperación del Papel
se creó con el objetivo de dotar de transparencia
al seguimiento de la Declaración Europea sobre
Recuperación y Reciclaje de Papel. Además
de CEPI, ERPA y FEFCO, forman parte del Consejo Europeo
para la Recuperación y el Reciclaje del Papel otras
organizaciones como European Federation of Waste Management
and Environmental Services (FEAD), European Paper Merchants
Association (EUGROPA) e International Confederation for
Printing and Allied Industries (INTERGRAF). La Dirección
General de la Empresa y la Dirección General del
Medio Ambiente de la Comisión Europea participan
como observadores.
En Europa estamos entrando en una nueva era en el reciclado
del papel y ahora la cuestión no es tanto si la
industria puede reciclar todo el papel usado que se está
recuperando, sino más bien, si la industria puede
obtener todo el papel recuperado que le gustaría
reciclar.
En el marco de las actividades de fomento del reciclaje
de papel en Europa, se ha realizado un estudio sobre productos
papeleros no recuperables y/o no reciclables, del que
resulta que el 19% de los productos papeleros existentes
en el mercado no pueden ser recuperados o reciclados debido
a razones técnicas o porque están siendo
utilizados en aplicaciones permanentes (lo que significa
que la tasa máxima de recuperación no podrá
ser el 100%, sino el 81% del papel consumido). Actualmente
se están construyendo nuevas capacidades para consumir
cerca de 5 millones de toneladas anuales adicionales de
papel recuperado.
En este contexto, también gana importancia el
papel de la legislación y de la política
y se espera que la Declaración Europea sobre la
Recuperación y el Reciclaje del Papel sea tenida
en cuenta por la Comisión Europea cuando trace
nuevas estrategias, dado que ha demostrado ser un muy
eficaz instrumento para la promoción del reciclaje.
Recuperación y reciclaje en España
En España, la Asociación Española
de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (ASPAPEL)
y la Asociación de Almacenistas de Papel Recuperado
(REPACAR), apoyan esta iniciativa de ámbito europeo
en cuya concepción y desarrollo están participando
activamente.
Según Carlos Reinoso, Director General de ASPAPEL
y miembro del Consejo Europeo para la Recuperación
y el Reciclaje del Papel, “para nuestro país,
el reto principal que plantea la Declaración Europea
es la potenciación de la recogida de papel y cartón
usado. La industria papelera está demostrando su
firme compromiso con el desarrollo del reciclado, pero
el resto de los actores, incluyendo la administración
y los ciudadanos, deben asumir su parte de responsabilidad.”
La industria papelera española recicló en
2002 casi 4,4 millones de toneladas de papel usado, el
62,9% del consumo total de papel de papel en España.
La tasa de reciclaje española se sitúa así
diez puntos porcentuales por encima de la media europea.
Sin embargo, este ratio no debe hacernos olvidar nuestro
déficit en la recuperación y recogida de
papel usado. Los españoles recuperamos para su
reciclaje el 52% del papel que consumimos, lo que supone
un total de 3,6 millones de toneladas (88 kilos por habitante
y año), y nos sitúa cuatro puntos porcentuales
por debajo de la media europea y muy lejos de países
como Alemania (74%) o Finlandia (71%).
Y esta cantidad de papel usado recuperado se encuentra
aún por debajo de la capacidad recicladora de nuestra
industria, que utiliza anualmente como materia prima 4,4
millones de toneladas de papel usado, por lo que se ve
en la necesidad de importar 860.000 toneladas de papel
recuperado de Francia y Alemania.
La recogida de papel usado en industrias, editoriales
e imprentas, y grandes superficies comerciales funciona
ya prácticamente al 100%. Sin embargo, tanto la
recogida selectiva a través de los contenedores
azules y de la recogida puerta a puerta en el pequeño
comercio, como las recogidas en oficinas, edificios de
organismos e instituciones, etc. están aún
por debajo de la media europea.
Todo el papel que se recupera en España se recicla.
La industria papelera española garantiza el reciclaje
de todo el papel que se recoge para su reciclado.