Las ONG firmantes del presente manifiesto consideran
que la certificación forestal independiente es
un importante instrumento para potenciar el desarrollo
sostenible entorno a los ecosistemas forestales del planeta.
A través de ella, el consumidor puede identificar
en el mercado aquellos productos que han sido extraídos
de masas forestales gestionadas responsablemente, tanto
en aspectos ambientales como sociales, y el productor
puede mostrar a la sociedad su compromiso social y ambiental.
Sin embargo, no todos los sistemas de certificación
forestal aseguran la sostenibilidad que predican en sus
eslóganes. Con este documento, queremos informar
sobre las carencias identificadas en el sistema de certificación
PEFC (Pan European Forest Certification), que desde hace
más de un año es aplicable en España.
Cualquier sistema de certificación forestal que
tenga por objetivo incentivar y premiar la gestión
forestal comprometida con la conservación o mejora
de los valores sociales, ambientales y culturales relacionados
con los bosques del planeta debe:
1. Ser de aplicación mundial.
2. Estar basado en el cumplimiento
de unos umbrales mínimos, de contenido preciso
e interpretación objetiva.
3. Reconocer el compromiso del propietario
individual con los aspectos sociales, culturales y ambientales
que genera su bosque.
4. Ser fruto de la participación
equilibrada y del consenso de los distintos grupos afectados
por el aprovechamiento, uso y disfrute de los bosques.
5. Garantizar un proceso de certificación
transparente.
6. Asegurar a los consumidores que
los productos que llevan su etiqueta proceden de bosques
bien gestionados.
Sin embargo, el sello de certificación PEFC no
garantiza una gestión forestal encaminada hacia
la sostenibilidad pues: no es mundialmente aplicable,
no se basa en el cumplimiento de unos mínimos comunes
que engloben los aspectos ecológicos y sociales
básicos de la gestión forestal y sus procesos
de participación ni son transparentes ni garantizan
el equilibrio de intereses sociales, económicos
y ambientales.
SEIS PUNTOS CLAVE QUE MUESTRAN POR
QUÉ PEFC NO ES GARANTÍA DE GESTIÓN
FORESTAL RESPONSABLE
1. PEFC no es aplicable mundialmente.
El mercado de los productos forestales
es global, sin embargo, PEFC ha sido desarrollado en Europa
por miembros europeos exclusivamente. Por ello, no solamente
no contempla los problemas de la gestión forestal
en el resto del mundo, sino que limita el acceso de los
productos de países del Sur a los mercados de los
países del Norte, subestimando el mayor progreso
alcanzado en la cumbre de Río de Janeiro y en el
Foro Forestal Internacional (IFF) de reconocer a los bosques
y sus problemas como de interés común para
la humanidad.
PEFC intenta suplir esta deficiencia
a través del “reconocimiento mutuo” con
otros sistemas y estándares que, al igual que PEFC,
surgieron para regiones concretas y, por tanto, no están
cimentados sobre un enfoque global de conservación
de los bosques.
2. PEFC no garantiza el cumplimiento
de unos umbrales mínimos, precisos, y de interpretación
objetiva.
El nivel de exigencia de un sistema de
certificación se mide tomando como referencia su
punto menos exigente. Los estándares PEFC varían
ampliamente de un país a otro, tanto en contenido
como en estructura. En muchos casos, los indicadores son
poco precisos y quedan claramente abiertos a las interpretaciones
subjetivas de los auditores.
En países como Francia o Alemania,
PEFC es una “certificación de sistema”,
es decir, se certifican los procedimientos sin comprobarse
los resultados. En otros países, como Suecia o Finlandia,
el sistema PEFC se asemeja más a una certificación
de los resultados de la gestión (exigiendo niveles
mínimos de cumplimiento), pero sin tener en cuenta
muchos de los aspectos sociales y ambientales imprescindibles
en una gestión forestal responsable, tales como prohibición
de OMG (organismos genéticamente modificados), restricciones
en el uso de productos químicos, derechos de los
pueblos indígenas que viven en estos países
del norte de Europa...
3. PEFC no reconoce el compromiso
del propietario individual con los valores sociales, culturales
y ambientales que genera su monte.
PEFC promueve fundamentalmente la certificación
regional, la mayoría de la superficie que ha certificado
ha sido bajo esta modalidad. Sin embargo, la certificación
regional ni garantiza, ni reconoce el compromiso y los méritos
individuales de los propietarios forestales que deben ser
premiados con la certificación y, por tanto, no motiva
la mejora individual.
En Alemania, por ejemplo, el certificado
regional se concede a partir de un informe regional que
no ha necesitado verificación con pruebas de campo.
Las escasas auditorias de campo durante el periodo de vigencia
del certificado, unido a las bajas superficies de muestreo,
facilitan la certificación de propietarios que nunca
serán auditados. Francia, Austria y España
tienen esquemas similares.
4. PEFC no es fruto de la
participación equilibrada ni del consenso de los
grupos involucrados en la gestión forestal.
Los estatutos de PEFC y la propia distribución
de votos en la toma de decisiones muestran la existencia
de intereses sesgados. Las asociaciones de propietarios
privados, así como las industrias participantes en
este sistema tienen el control de todos los procesos de
toma de decisiones en los sistemas regionales, nacionales
y en el propio PEFC Council, que a su vez está gobernado
por asociaciones de productores forestales europeos en función
de sus cuotas anuales de corta.
Como consecuencia de lo anterior, PEFC
no alcanza los niveles de participación que se recomiendan
en la Agenda 21, pues no existe una representación
y toma de decisiones equilibrada entre todos los actores
involucrados en la gestión forestal (industria, propietarios
forestales, grupos sociales afectados por la gestión
forestal, ONG...). Esta carencia se repite continuamente
en los esquemas nacionales, también en España.
5. PEFC no garantiza
un proceso de certificación transparente.
El PEFC carece de un procedimiento de
resolución de conflictos con el que recoger y tratar
las quejas de las terceras partes afectadas por la gestión
de un monte que haya decidido certificarse. Tampoco, a pesar
de que se expresa en su documento marco, se encuentran en
la práctica informes públicos de los procesos
de certificación que resuman las fortalezas y debilidades
de la gestión forestal.
La escasez de procesos participativos
en la decisión de certificación hacen que
el sistema PEFC carezca de la transparencia social necesaria
para ser aplicado, especialmente, en montes públicos,
montes de entidades locales, montes vecinales, etc. donde
la transparencia y el compromiso social revisten especial
importancia.
6. La etiqueta PEFC
no asegura que un producto procede de un bosque certificado.
PEFC ofrece tres posibilidades en su
Cadena de Custodia: 1. Sistema de entrada-salida.; 2. Sistema
de porcentaje mínimo; 3. Sistema de segregación
física.
En la primera opción, el mismo porcentaje de materia
prima certificada que entra en la fábrica sale
como producto certificado, aunque, como ocurre normalmente,
no se corresponda con el producto originalmente certificado.
En la segunda opción, cualquier producto en cuya
composición se haya incluido más de un 70%
de materia prima certificada saldrá como material
certificado 100%. Estas dos primeras opciones permiten
el uso del logotipo PEFC junto al rótulo “promoviendo
la gestión forestal sostenible” y solamente
la tercera (que sí asegura que el 100% del producto
final procede de una masa forestal PEFC) puede llevar
el rótulo “procede de un bosque gestionado
de forma sostenible”. Este juego de palabras, sin
duda, confunde al consumidor final, que difícilmente
tendrá la certeza de que el producto que está
adquiriendo procedente de una masa forestal certificada.
Además la certificación regional ha demostrado
en países como Finlandia, Noruega, Alemania o Austria,
que no es capaz de detectar gestiones deficientes dentro
de la región certificada, de tal manera que se
ponen en el mercado productos que realmente no cumplen
los criterios de sostenibilidad exigidos por PEFC.
Firmantes: WWF/Adena, Greenpeace, Ecologistas en Acción,
SEO/Birdlife, Comisiones Obreras, Asociación Medioambiental
Izate, Federación Ecoloxista Galega, Amazònia
Assemblea de Solidaritat.
Artículo: Félix Romero
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